Tiene un rango de temperatura de -50 °C a 300 °C y una longitud de 14 cm. Su sonda es de acero inoxidable, cuenta con función de apagado automático y funciona con batería (incluida).
Es una herramienta importante en la cocina profesional, ya que permite medir la temperatura necesaria para evitar que algunos microorganismos se multipliquen de forma peligrosa, ya que los alimentos deben cocinarse correctamente y a la temperatura adecuada.
El termómetro es ideal para la seguridad alimentaria, ya que indica la temperatura exacta a la que deben cocinarse para que no pierdan su textura, sabor ni nutrientes, e incluso para evitar su contaminación.